martes, 24 de noviembre de 2015

7:30 a.m

No necesitaba abrir lo ojos para saber donde estaba, escuchaba su respiración a escasos centímetros, un sonido del cual me había acostumbrado. Abrí los ojos lentamente y ahí lo vi. Despeinado y acurrucado contra mi pecho. Una mano la tenia en mi cadera y la otra detrás de mi espalda. Nuestras piernas se cruzaban formando eses interminables. Abrió los ojos y me besó, fue un beso rápido, pero el hecho de que nuestros labios se tocasen ya hacía que mi estomago se volviese loco. Se movió para estar a la misma altura  y me susurró un "te quiero nena", su voz era ronca. Le besé porque quería besarlo. Y ahí nos quedamos por una eternidad, entre besos y te quieros. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

8.

Sonó nuestra canción, y lagrimas se formaron en mis ojos. Corrí hacia mi habitación, abrí el cajón, y saqué una camisa tuya. Me la acerqué y la olí.
Todavía seguía manteniendo tu olor, ese olor que tanto extrañaba. Cerré los ojos y empecé a recordar. Nuestro último beso, nuestro último abrazo, la última vez que me cogiste de la mano, la última vez que estuve en tu casa, la última vez que comimos juntos, la última vez que te acaricié el pelo, la última vez que me tumbé en tu cama, la última vez que me llamaste cariño, la última vez que me dijiste que me querías, la última vez que me distes los buenos días, la última vez que desperté a tu lado, nuestro último café. Si hubiese sabido que iba a ser la última vez, te hubiese cogido y nunca mas soltado.
No eres consciente de lo mucho que te extraño 8, cada segundo sin ti es mas duro que el anterior.